Cuando se reconoce a las personas con el apodo de “Señor”

Acabo de leer, con entusiasmo, Sidi, una novela que publicara en el año 2019 el escritor y académico Arturo Pérez-Reverte, que –como se ha dicho- se convierte en una historia de frontera, polvo, fatiga y sangre, teniendo como protagonista a Rodrígo Díaz de Vivar, el Cid. Una aclaración merece hacerse de partida, porque sidi es una palabra de origen árabe que significa “señor” y que se dio como tratamiento a los señores de ciertos Estados dependientes de un rey (como los régulos de las taifas en al-Ándalus),​ y también a los gobernadores de provincia de los almorávides y almohades. En este nivel, los mismísimos árabes engrosaron a Rodrigo Díaz de Vivar.

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La lealtad como valor primario

          No reparo en volver una y otra vez sobre los valores que deben –o deberían- concurrir en los humanos para mejorar y hacer posible la convivencia en una sociedad que, con cierto lamento he de decirlo, parece buscar de manera frenética los ansiados objetivos materiales e intereses propios aun cuando para ello se tenga que prescindir de las más elementales reglas de respeto hacia los demás. Seguir leyendo “La lealtad como valor primario”

¿Es compatible el deporte con la política?

       Seguramente que la pregunta del encabezamiento es respondida casi unánimemente con un contundente “no”, para entrar luego en esa artificiosa explicación que podría darse para decir que el deporte transmite valores nobles y saludables que deben estar por encima de ambientes contaminados, y por ello mismo no puede recibir el desaliento de posturas del color político que sea y que pudieran empañar ese angelical modelo. Seguir leyendo “¿Es compatible el deporte con la política?”