El tesoro de los balcones

          No se confundieron aquellos que pensaron mejorar la estética de las edificaciones con unos salientes a los que llamaron balcones, y que no solo cambiaron el aspecto ramplón que pudieran tener las casonas y caseríos sino que también propiciaron que se mejorara la calidad de vida de los vecinos, para salir y acercarse a las calles en unos espacios donde se podía establecer un pequeño jardín florido, servir de tendedero hasta que los municipios y comunidades empezaran a prohibir este uso hacia el exterior, acoplar algunos trastos que no caben en el interior, como bicicletas; o, simplemente, para salir a tomar el aire o el sol, y divisar el tránsito callejero. Seguir leyendo “El tesoro de los balcones”

Dobles caras

         En estos días que tanta pantalla televisiva vemos, nos encontramos con esos personajes que se comunican con múltiples incongruencias y, en especial, nos permite comprobar cómo algunos muestran caras diferentes según el momento y la circunstancia, y que lejos de serlo por el sentimiento propio que aflora en cada instante se detecta que es tan superficial como estudiada de propósito para conseguir el objetivo perseguido, propia de la hipocresía con la que muchos van por el teatro de la vida. Seguir leyendo “Dobles caras”

El peligro de las discriminaciones por razón de la edad

          La sociedad ha progresado tanto que, para algunos, parece conveniente poner en el punto de mira a las personas en función de su edad que ostenten, hasta el punto de que el fenómeno que ya se concibe como “edadismo”, se está convirtiendo en un peligroso proceso para justificar como necesaria la discriminación de personas o colectivos por motivos de edad, dicho sea en las connotaciones negativas que se vierten cuando se alcanza una mayoría que hace desdeñar a los que la traspasan. Seguir leyendo “El peligro de las discriminaciones por razón de la edad”