Tocar fondo

Resulta admirable ver a esas personas que envueltas de una autoestima considerable caminan por la vida con el entusiasmo necesario para que la felicidad irradie en sus movimientos. Y no es porque hayan dejado esas cruces que cada ser viviente lleva a cuestas, porque la vida sonríe por etapas cuando no se ve cubierta por los nubarrones que acechan inesperadamente. Son así por la sencilla razón de que su positivismo aflora por doquier. Por su carácter. El caso es que este tipo de personas transmiten la vitamina necesaria para que los afortunados que se les acerquen salgan fortalecidos en su ánimo y actitud. Diferentes muy mucho de otros que, sin aparente justificación o con ella ínsita en lo recóndito de su ser, van incordiando hasta convertirse en personas tóxicas que contagian cuanto encuentren en su camino.

Seguir leyendo “Tocar fondo”

Por los Picos de Europa: la ruta del Cares

Cuando el senderismo te atrae es fácil que se busquen retos para satisfacer las placenteras pretensiones de admirar la naturaleza caminando. En las entradas que he ido realizando en el blog han podido verse muchos de esos “paseos” que para mí significan las distintas rutas en las que me involucro. Ahora cumplo el deseo de acercarme a los Picos de Europa para conocer en sus entrañas una ruta que fue abierta entre 1945 y 1950 para que los operarios de la central hidroeléctrica de Camarmeña pudiesen acceder a los canales de aguas que llegan hasta la presa de Caín (León), una vía de comunicación entre esta población y Poncebos (Asturias). Hoy en día constituye uno de los itinerarios de montaña más populares de los Picos de Europa.

Seguir leyendo “Por los Picos de Europa: la ruta del Cares”

Brilla una nueva estrella

Qué tendrá el cielo que cada día acerca a más estrellas. Qué sabio es quien domina ese universo que acoge a tantas y tantas personas que te dejan de continuo en la más exasperante soledad. Hay que estar muy ávido para poder reaccionar ante tanto robo de amor y de complaciente felicidad porque los desgarros duelen cada vez con mayor intensidad. Será que el colectivo de cercanos convivientes se va viendo disminuido con un silencioso proceder que te llega a erizar el cabello. Más no pueden doler las bajas que se producen en un ejército que hasta hace bien poco resultaba poco menos que inimpugnable. Invencibles sí, eso creíamos, pero con los avisos de entrar en un pantanoso terreno donde cualquiera puede sucumbir a veces sin dar tiempo para reaccionar.

Este desaliento que muestro es ante el dolor de haber perdido a una de las personas que sin llegar a ser familia lo era de corazón. Arraigado a mis entrañas por el devenir de tantos y tantos años participando de una transparente amistad y camaradería. De esos seres que han venido al mundo a hacer cosas buenas, a ayudar al prójimo con tan solo la sonrisa y el humor, pero con la carga de profundidad de no decaer nunca y darte los necesarios empujones para seguir con las espaldas bien cubiertas. Reí y lloré a tu lado en muchas ocasiones, y comprendías mi dolor cuando las heridas supuraban. Grande por fuera pero también por dentro. Ahora me quedo huérfano de un puntal más. Pero no dejaré de mirar a las estrellas para entender que estás en el mejor de los sitios posibles. Seguro que desde ahí también puedes seguir dándome tus siempre acertados consejos, aunque los tenga que oír con el ligero susurro del aire que aterrice en este terrenal mundo que sigue su propia existencia. No dejaré de repasar todos los pasajes de la vida que pude compartir contigo. ¡Cuánto aprendí de ti!

Ángel de nombre pero también de carisma. Bueno de apellido como era su actitud.

La regresión de la separación de poderes

El devenir de los tiempos es un claro exponente de la evolución de la sociedad, tanto como para que el progreso se convierta en el resultado cierto de un caminar en la lógica de la vida. Estamos acostumbrados por ello a que día a día se descubran o aparezcan elementos o situaciones tan llamativas como para que se nos vengan a la mente nuestros antepasados y exponer el asombro que recibirían “si levantaran la cabeza” en estos instantes.

Seguir leyendo “La regresión de la separación de poderes”

Historias sobre tareas y oficios (y III)

En unos momentos de mi vida conocí a una familia procedente de Acebo (Cáceres), que me permitió admirar un trabajo artesanal tan difícil y delicado como es el encaje de bolillos. Consiste este oficio, casi exclusivo de mujeres, en una técnica textil de entretejer hilos que inicialmente eran enrollados en bolines, conocidos como bolillos, para manejarlos mejor. A medida que progresa el trabajo, el tejido se sujeta mediante alfileres clavados en una almohadilla, llamada “mundillo”. El lugar de los alfileres normalmente viene determinado por un patrón de agujero tos en la almohadilla.

Seguir leyendo “Historias sobre tareas y oficios (y III)”

Historias sobre tareas y oficios (II)

He vivido las tareas del campo de manera muy cercana. Mi abuelo y mi tío me hicieron ver la dureza de trabajos que hoy en día son llevados con otros medios que facilitan la labor. Pero el recuerdo no puede quedar atrás en mi mente aunque sea ahora para deleite de una infancia que estuviera llena de ingenuidad ante estos trances laborales, si bien permite valorar lo que hoy se tiene y las ayudas facilitadas para mejorar la situación, elementos que pasarán muy desapercibidos para las nuevas generaciones que están completamente ajenas a esos momentos que fueron de especial dificultad para sus antepasados.

Seguir leyendo “Historias sobre tareas y oficios (II)”

Historias sobre tareas y oficios (I)

En el recorrido que llevo hecho por esta vida he podido comprobar cómo ha evolucionado todo lo que concierne, en particular, al mundo casero y laboral, afortunadamente una constante progresión por la propia mejora que los medios han experimentado. El avance ha sido tan sustancial como para que algunas pesadas tareas caseras -generalmente atribuidas a la mujer- y ciertos oficios -fundamentalmente físicos- hayan quedado ya en el recuerdo, al igual que otros cuentan con una tecnología avanzada que permite un menor sacrificio físico para los que deben faenar y luchar contra los eventos. En fin, no faltan los que mantienen la artesanía de antaño, como oficios a reconocer y valorar como merece tamaña pericia.

Seguir leyendo “Historias sobre tareas y oficios (I)”

Pinceladas de una decadencia

El mundo entero parece tambalearse en medio de este pasaje que nos toca atravesar por la dichosa visita de un extraño invasor que no tiene reparo alguno en propiciar –si se le deja- el exterminio humano. Con el furor de la batalla emprendida, la defensa se centra ahora en esa masiva vacunación que parece suponer el remedio a tamaña desdicha. Buscando inmunizarnos para tener una cierta normalidad en la convivencia, y soñando con dejar esas dichosas mascarillas que vienen ocasionando otros problemas de insalubridad añadidos. ¡Cuánto sopor a tamaño infortunio!

Seguir leyendo “Pinceladas de una decadencia”

Aprender a escuchar

Al igual que el sentido de ver difiere de lo que supone mirar, porque uno se produce simplemente por el hecho de tener la posibilidad de hacerlo, y el otro con plena conciencia y, por tanto, profundizando en lo que se ve y desea interiorizar, en las comunicaciones nos encontramos con otro tanto, distinguiéndose el acto de escuchar y el de oír, que pareciendo lo mismo difieren sustancialmente. He aquí que nos encontramos con el gran hándicap del casi generalizado actuar del ser humano, que fluye o percibe palabras sin reparar en una educada sensibilidad comunicativa que exige un orden, un concierto, un respeto mutuo entre quienes conversan. Así, no es difícil detectar quien oye sin escuchar y quien lo hace con la atención que le merece la conversación y, por tanto, con plenitud de sentido comunicativo.

Seguir leyendo “Aprender a escuchar”

La ruta de los Pilones en la Garganta de los Infiernos

El norte de Extremadura depara rincones de suma belleza, como ya he tenido ocasión de relatar en otros paseos senderistas que he acogido en el blog, al proliferar los enclaves naturales que merece disfrutarlos cualquiera que sea la época del año en que nos encontremos porque en cada estación brilla alguna luz diferente. No puede decirse por ello que sea una u otra la temporada de mayor belleza paisajística.

Seguir leyendo “La ruta de los Pilones en la Garganta de los Infiernos”