Una nueva víctima…de la vida

       Hubo alguien que en un momento de su vida embargó su corazón por las deudas del éxito y todo le salió mal desde el principio al final. Y así, cuando lo anunciaba, nadie le hacía caso por considerar que eran solo opiniones de un payaso. Ahora, cuando el tiempo no permite volver atrás, se vuelve a insistir en que todo fueron opiniones de un payaso. Cuando creía que sí después siempre era no. Y yo, fiel aficionado a la acaricia de su música y a la sensibilidad de las letras de las canciones, solo puedo pensar en romper a llorar cantando la canción de la risa del dolor. Y aunque buscara una solución desde la noche hasta el sol, en el absurdo despertar sé que no estarás. Del mañana al ayer luego recordaré lo que nunca pudo ser. Volveré a despertar sin poderte olvidar. Ahora ya, irremisiblemente, nadie hará caso pues esto eran solo opiniones…de un equilibrista desequilibrado, de un ilusionista desilusionado, de un concertista tan desconcertado que escribía sus canciones en papel mojado.

Querido Manolo Tena, descansa en paz.

 

El fenómeno Adele

         Confieso que desde que escuché esa voz de contralto sedosa, y que posee las virtudes propias de las cantantes de color, esto es, las acrobáticas escalas de Ella Fitzgerald, la pasión enfática de Etta James y el maravilloso control rítmico de Roberta Flack, no he podido dejar de ser un seguidor permanente de Adele, que siendo blanca posee esos dotes que he referido. Escucharle es un lujo para el cerebro y los sentidos. Hello es su último regalo al sonido, y muestra el retorno de la cantante a la industria musical después de un tiempo de inactividad. Seguir leyendo “El fenómeno Adele”