El tesoro de los balcones

          No se confundieron aquellos que pensaron mejorar la estética de las edificaciones con unos salientes a los que llamaron balcones, y que no solo cambiaron el aspecto ramplón que pudieran tener las casonas y caseríos sino que también propiciaron que se mejorara la calidad de vida de los vecinos, para salir y acercarse a las calles en unos espacios donde se podía establecer un pequeño jardín florido, servir de tendedero hasta que los municipios y comunidades empezaran a prohibir este uso hacia el exterior, acoplar algunos trastos que no caben en el interior, como bicicletas; o, simplemente, para salir a tomar el aire o el sol, y divisar el tránsito callejero. Seguir leyendo “El tesoro de los balcones”

La mirada puesta en los balcones

         Pasear por las plazas y calles más antiguas de las ciudades supone que se dé rienda suelta a la imaginación para admirar los tesoros que esconden, producto de una historia que en estos lugares se mantienen a pesar de la multitud de circunstancias y actuaciones que hayan ido acaeciendo, algunas tan lamentables como para hacer desaparecer, sin ningún tipo de remordimiento, los recuerdos más preciados. Seguir leyendo “La mirada puesta en los balcones”