La mentira como modus vivendi

En mi infancia recuerdo que uno de los consejos educativos más relevantes que me infundieron mis padres era el de no mentir. La verdad aparecía así como un refrescante resplandor de pureza en la manera de convivir con los demás. Decir la verdad era sinónimo de transparencia, y diría yo que signo de lealtad y ética hacia los demás. El mentir se convertía así en el pecado que llevaba a la confesión religiosa como la contravención más relevante de los designios que impidieran la entrada en el reino de los cielos. Hacer borrón y cuenta nueva hacía que la consciencia recobrara su tranquilidad. Hasta la próxima.

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Los esperados cambios sociales

        Se dice que el paso de este mal que nos ha tocado padecer, y que ya duele hasta mentarlo, va a suponer un antes y un después en la mentalidad y forma de actuar del ser humano, por aquello de que el aprendizaje se ha hecho con la profusión necesaria como para no olvidar el mal trago a quienes la diosa fortuna ha perdonado de una fatídica y radical resolución vital. Seguir leyendo «Los esperados cambios sociales»

El teatro de la vida

         Cuando miro el entorno que me envuelve, sea en el mundo del trabajo o en el espacio abierto por el que pueda transitar y compartir con otros semejantes las maravillas que el mundo nos brinda, no puedo cuanto menos que ver lo diferente que resultan las personas cuando están viviendo en sociedad y cuando se mueven en la soledad del espacio íntimo que posee cada uno. Al menos así lo presiento. Seguir leyendo «El teatro de la vida»