El poder de la sonrisa

No hay nada más lúgubre que ver a esas personas alicaídas cuya cara es fiel reflejo de la penuria que alberga su interior. Esas penosas figuras estiradas hasta el extremo de no ver fisura en su rostro que denote haber hecho gala de una sonrisa y que en verdad le resulta extraña. Muermos diría yo con profusión para referirme a los sombríos de la felicidad, a los que sin razón aparente prefieren la oscuridad y el estereotipo de la pena agónica como forma de vivir. Un modelo que es contagioso porque quien al árbol mustio se arrima, poca sombra puede pretender recibir. Acabará igualmente siendo presa de la languidez.

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Caminar para vivir

Los tiempos que corren llevan mucho al recogimiento, para evitar los peligros que inunda la convivencia, y con ello a interrumpir el tránsito por ese camino que nos ha tocado vivir a cada uno y que, aun estando lleno de virulencias y curvas que lo hacen un tanto complicado, siempre será mejor que sufrir esta parálisis tan indeseable. Pero ahora toca parar, aunque el reloj de la vida no se interrumpa y el camino vea recortado su horizonte. Por desgracia para tantos y tantos, el camino ha llegado a su fin terrenal.

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El adiós sin razones

Queda bien poco para dar por concluido un año que no merece tan siquiera una digna despedida y, si acaso, intentar olvidarlo cuanto antes mejor, aunque estar aquí ahora y poderlo contar es ya toda una odisea en el bullicioso estruendo que nadie podía imaginar que se produjera por estas mismas fechas del fenecido 2019. Por eso mismo, quizás más que olvidar sea oportuno el tenerlo muy presente para que no se flaquee cuando perdamos nuestro horizonte dejando la piel en cosas mezquinas.

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Sobrevivir con ahínco

          La vida nos sorprende cada día, con ese sol que hace brillar nuestro interior, con esa lluvia que te da otra perspectiva y refresca nuestros pensamientos, con las ocurrencias de los que se encuentran a nuestro alrededor, con las vicisitudes de la familia, y también con el dolor inesperado y al que nunca nos acostumbraremos pese a que está siempre presente en sus múltiples variantes. Seguir leyendo «Sobrevivir con ahínco»