¿Debilidad gubernativa o desgobierno generalizado?

        Nuestra Carta Magna española propició un sistema territorial en el que conviven competencias centralizadas y otras que se desenvuelven y desarrollan en cada una de las Comunidades Autónomas, en lo que parecía ser un esquema que permitiría la convivencia pacífica de los distintos territorios y el respeto a sus singulares características. Seguir leyendo «¿Debilidad gubernativa o desgobierno generalizado?»

Universitarios a los sesenta

        El título que precede a esta entrada no es de cosecha propia. Es el titular que plasma el diario de mi localidad en esta fecha, para referirse a seis estudiantes mayores de sesenta años de edad que se encuentran realizando carreras universitarias, a la par que esos jóvenes que pisan las aulas cada día para adquirir una formación académica. Seguir leyendo «Universitarios a los sesenta»

¿Es compatible el deporte con la política?

       Seguramente que la pregunta del encabezamiento es respondida casi unánimemente con un contundente “no”, para entrar luego en esa artificiosa explicación que podría darse para decir que el deporte transmite valores nobles y saludables que deben estar por encima de ambientes contaminados, y por ello mismo no puede recibir el desaliento de posturas del color político que sea y que pudieran empañar ese angelical modelo. Seguir leyendo «¿Es compatible el deporte con la política?»

Derecho y libertades

         La democracia presenta grandes dosis de libertades para favorecer el dejar hacer de quienes tienen metidos en sus venas ese espíritu de respeto y consideración a los demás y a la sociedad en la que se integra, en la nada fácil convivencia que supone asumir aquello que comulga con nuestra posición y la que contraviene esos postulados. Tan fácil de entender como difícil resulta cabalgar en un ámbito de libertad, que no de libertinaje. Seguir leyendo «Derecho y libertades»

La era electrónica y su peaje

        La vida cotidiana se vuelve cada vez más impersonal. Sin darnos cuenta, ese preciado contacto que manteníamos con el empleado de banca que te facilitaba la labor cuando acudíamos a realizar las gestiones fue sustituido de forma sibilina por un cajero automático que con una graciable tarjeta de plástico te iba dando el dinero en metálico y luego te permitía consultar los movimientos de la cuenta. Seguir leyendo «La era electrónica y su peaje»